Catedral de Santander

La construcción de la Catedral de Santander, realizada por el clero secular, es un conjunto histórico y monumental que se erigió entre finales del siglo XII y el siglo XIV sobre un antiguo monasterio.



La iglesia se levantó sobre un cerro de agua, el antiguo asentamiento romano del Puerto de la Victoria, y en sus inicios sirvió como abadía. Ésta está constituida por dos plantas superpuestas y un claustro con dependencias. La planta inferior y más antigua, conocida como “Iglesia del Cristo” o “la Cripta”, está constituida por tres naves y cuatro tramos. Sus dimensiones son de 31 metros de largo por 18 metros de ancho. Es una es-tructura de arcos que hace de soporte del peso del piso superior, por lo que no sorprenderá la robustez y grosor que tiene. Dicha planta está decorada con motivos vegetales. La parte superior, denominada “Iglesia Alta” es un conjunto monumental que data del siglo XIII, en el mismo estilo del sobrio gótico en que se había realizado la “Iglesia del Cristo”.

En la Catedral de Santander se conserva gran parte de la decoración original, tanto los arcos, la columnas y entablamentos así como de las puertas. En la puerta de acceso se encuentra una de las representaciones más antiguas de los emblemas de Castilla y León, ya que la provincia de Santander formó parte de Castilla la Vieja hasta 1983. Las ventanas del templo están engalanadas con preciosas vidrieras que proyectan luz tornasolada.

Mención especial recibe el claustro, con zona ajardinada y una fuente. Cuidada al detalle, es ideal para sentir la tranquilidad e induce a la reflexión al visitante.

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